Doctor José Manuel Yampufe Cornetero, encargado de la DGRS, junto a los ponentes del taller “Preparémonos para un sismo”.

El silencio sísmico de Lima anuncia un inminente terremoto de intensidad entre ocho y nueve grados en la escala de Richter, debido a la energía acumulada en la corteza terrestre desde 1746. Así lo sostuvo la ingeniera Sheyla Yauri Condo, representante del Instituto Nacional de Defensa Civil (Indeci), durante el taller “Preparémonos para un sismo”, organizado por la Dirección General de Responsabilidad Social (DGRS), con el objetivo de concientizar a la comunidad sanmarquina sobre el fenómeno telúrico que ocurrirá en el país.

El problema se centra en que esta energía acumulada —afirmó la especialista— se liberó escasamente solo en dos oportunidades, en 1974 y 2007, como demuestra el estudio de Villegas-Lanza y otros investigadores, realizado en 2016; la misma que es producida por la constante fricción entre la Placa de Nazca y la Placa Suramericana.

Ingeniera Sheyla Yauri, del Indeci, en su exposición sobre las pésimas condiciones de las construcciones limeñas.

Asimismo, expuso que Lima es una zona extremadamente vulnerable, ya que se ubica cerca de la zona de subducción (hundimiento de una zona oceánica de una placa bajo el borde de otra placa), por lo que los modernos sistemas de alerta temprana no darían un tiempo de aviso significativo. Además, prima la informalidad en las construcciones, muchas de las cuales no cumplen con los requerimientos técnicos, como en algunos asentamientos humanos, erigidos en cerros y zonas inclinadas con rocas sueltas.

En esta charla, realizada el 10 de octubre en el auditorio Rosa Alarco Larrabure, de la Biblioteca Central, se contó también con la participación de la ingeniera Yolanda Zamudio Díaz, del Centro Nacional de Estimación, Prevención y Reducción del Riesgo de Desastres (Cenepred); el licenciado Peter Anci, especialista en temas de prevención, y la licenciada Yolanda Bustamante Sánchez, investigadora sanmarquina.

¿Qué hacer?

Los tres especialistas coincidieron en que se puede calcular el lugar e incluso la intensidad de un sismo, pero no la fecha, de modo que las únicas medidas efectivas son las de prevención. Por ello, es recomendable hacer una evaluación del suelo en el que se piensa construir un hogar y pedir asesoramiento técnico.

En el taller, participaron docentes, estudiantes y personal administrativo.

De igual forma, identificar las zonas seguras, zonas de riesgo y las rutas de evacuación; así como tener preparada una mochila de emergencia, contar con un plan de comunicaciones y un lugar de encuentro común para evitar el pánico, y, por último, participar activamente en los simulacros de sismo.

En San Marcos

“La Ciudad Universitaria de San Marcos se ha levantado en una zona con suelos firmes”, declaró la ingeniera Yauri Condo; sin embargo, hay que tomar las precauciones necesarias para evitar catástrofes, como señalizar adecuadamente las zonas seguras y rutas de evacuación de cada pabellón.

Cabe señalar que, en esta casa superior de estudios, se viene trabajando por el bien de la comunidad universitaria. En ese sentido, el doctor José Manuel Yampufe Cornetero, encargado de la DGRS, quien presidió el taller, asumió el compromiso de realizar charlas de orientación con diversos especialistas, de manera frecuente.