Decano de la Facultad de Derecho y Ciencia Política de la UNMSM, doctor Germán Small Arana, y el juez supremo Jorge Luis Salas Arenas.

La aplicación del Nuevo Código Procesal Penal peruano ha permitido reducir en más del 50 % la población total de reclusos sin condena. Así lo afirmó el decano de la Facultad de Derecho y Ciencia Política de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), Germán Small Arana, en el programa “Lo que usted debe saber sobre el Proceso Penal en el Perú”, transmitido por Justicia TV, plataforma televisiva del Poder Judicial.

En torno al tema “La ejecución de la sentencia penal”, el doctor Small explicó que 86 penales del país albergan a 96 000 reclusos, con un 80 % de procesados y 20 % de sentenciados. “Con el Nuevo Código Procesal Penal, el porcentaje actual de la población carcelaria es de 68 % de sentenciados y 32 % de procesados”, informó en la entrevista que le hizo el juez supremo Jorge Luis Salas Arenas.

En cuanto a la ubicación geográfica, el decano sanmarquino sostuvo que en todo el país, salvo en la región Puno, las prisiones están sobrecargadas. Citó, como ejemplos, al Penal de Lurigancho, que, teniendo una capacidad de 3300 personas, alberga a 10 800 internos, y el Penal Sarita Colonia —el único en el Callao— que cuenta con 4000 reclusos, y que, no obstante, solo pueda recibir a 600.

Las prisiones del país, a excepción de la región Puno, están sobrecargadas.

“Con 140 % de sobrepoblación carcelaria, no es factible hacer una buena clasificación penitenciaria ni una implementación integral y cabal de métodos de tratamiento adecuados (médicos, psicológico y psiquiátrico) para la rehabilitación de los reclusos”, advirtió el doctor Small.

En ese sentido, consideró imperativo que el Gobierno implemente una política penitenciaria adecuada a fin de evitar que las prisiones se terminen, convirtiendo en “escuelas del delito”, como sucede en la práctica.

“Si hablamos de seguridad ciudadana, de qué vale recluir a un hombre en la cárcel si saldrá en libertad en condiciones peores, toda vez que la cárcel es ahora una escuela de delito, un centro de perfeccionamiento criminal”, indicó.

Por ello, exhortó a evaluar de manera pertinente las leyes penales para poder determinar en qué momento y medida deben concederse o implementarse beneficios penitenciarios a ciertos internos, en función del tipo penal, buen comportamiento y la condena impuesta. “Además de reducir la sobrepoblación en las cárceles, el beneficio penitenciario es un mecanismo que contribuye al proceso de rehabilitación del interno”, manifestó.

 

Fuente:

https://laley.pe/art/8768/numero-de-reclusos-sin-condena-disminuyo-en-mas-de-50-por-nuevo-codigo-procesal-penal