Expositores y asistentes a las conferencias de la Mesa 1 del FLAUC 2018.

En los últimos 40 años, la educación superior china ha experimentado un crecimiento vertiginoso desde que se inició la reforma y apertura en ese país. Durante este periodo, el gobierno ha priorizado la educación para que sirva a la economía y al desarrollo social, logrando incrementar la inscripción regular en una institución de educación superior de 270 mil estudiantes (en 1977), a 76 millones 140 mil (en 2017).

Así lo afirmó Xiong Qing-nian, director del Instituto de Educación Superior de la Universidad de Fudan, al exponer sobre el “Desarrollo de la educación superior de Shanghai y política pública”, como parte de las ponencias presentadas en el segundo día de las conferencias que se desarrollan en la II Reunión Anual del Consorcio Universitario Fudan-América latina (FLAUC), en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

Xiong Qing-nian, director del Instituto de Educación Superior de la Universidad de Fudan.

Al referirse específicamente a la educación superior en Shanghai, en donde se ubica la Universidad de Fudan, explicó que esa ciudad, la más poblada de China y centro económico del país, entró desde 1990 en rápido desarrollo. Ello permitió que la educación superior tenga un crecimiento más avanzado con relación a otras zonas, lo que trajo consigo el impulso del desarrollo económico. “Por cada aumento de un punto porcentual en la escala de la educación superior, puede impulsar el crecimiento económico en 0.996 puntos porcentuales”, refirió, tras destacar que, en 1987, el número de estudiantes inscritos fue de 37 mil, llegando a 143 mil alumnos en el 2017.

Según detalló, para que la educación superior coordine con el desarrollo general de la sociedad, la Comisión de Educación Municipal de Shanghai elabora cada cinco años el Plan Quinquenal para la Economía Nacional y Desarrollo Social. Así, por ejemplo, el octavo plan (1991-1995) propuso construir un centro internacional económico, financiero y comercial, que estableciera, inicialmente, la posición estratégica de la educación en ciencia y tecnología. La inversión en la educación en el presupuesto de Shanghai aumentó en 1,65 veces en comparación con los cinco años anteriores.

Magíster Humberto Pérez León Ibáñez, jefe de la Oficina de Medición de la Calidad de los Aprendizajes del Ministerio de Educación.

El noveno plan (1996-2000) propuso implementar la estrategia de revitalizar la ciudad a través de la ciencia y la educación, aumentar sustancialmente la inversión en ciencia y tecnología, ajustar y mejorar la estructura de la educación, y consolidar las ventajas de la ciencia, la tecnología y los talentos.

En el año 2000, la asignación presupuestaria de la ciudad para educación fue de casi 7,5 mil millones de yuanes, el doble en 1995. El décimo plan (2001-2005) plantea el crecimiento a pasos agigantados, con una educación superior que se desarrolle desde la masificación hasta la universalización.

Doctor Kenneth Delgado Santa Gadea, docente principal de la Facultad de Educación.

El duodécimo plan (2011-2015) planteó el desarrollo en investigación académica, investigación aplicada, tecnología de aplicación y habilidad de aplicación, así como ampliar el alcance del Ministerio de Educación y Shanghai para construir conjuntamente instituciones de educación superior.

Con el 13º plan (2016-2020) se continúa mejorando la calidad de la educación, proporcionado apoyo importante para que Shanghai construya un centro de innovación de ciencia y tecnología con influencia mundial.

El segundo ponente en la Mesa “Educación: el rol de las universidades latinoamericanas y China”, fue el magíster Humberto Pérez León Ibáñez, jefe de la Oficina de Medición de la Calidad de los Aprendizajes del Ministerio de Educación, con el tema “Competencias en matemática, comunicación, ciencias y ciudadanía para la vida”.

Doctora Velia Maruxie Yufra Picardo, ejecutiva de proyectos de I+D+i de Innóvate Perú del Ministerio de la Producción.

El especialista en Lengua y Literatura de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos(UNMSM), explicó que existe una brecha histórica entre la educación básica y la superior. “La universidad exige estudiantes que puedan desempeñarse con éxito en su enfoque de enseñanza. ¿Debemos repensar el enfoque?, se preguntó, frente a los nada alentadores índices obtenidos en los últimos años en la evaluación de competencias de los estudiantes en dichas materias.

Como ejemplo, citó que, según la Evaluación Censal de Estudiantes - ECE 2015, solo el 9.5% de estudiantes del segundo año de secundaria alcanzaron nivel satisfactorio en la competencia básica de Matemática; mientras que en el ECE 2016 fue de solo el 11,5%; mientras que en la competencia de Comunicación: Lectura, los resultados fueron de 14,7 en el 2015, y de 14,3 el 2016. 

En la cita realizada este jueves 8 de noviembre, en el auditorio de la Facultad de Educación, la misma que tuvo la coordinación del doctor Gonzalo Pacheco Lay, también participaron el doctor Kenneth Delgado Santa Gadea, con el tema “Desafíos para el vínculo universidad-desarrollo humano en América Latina”; así como la doctora Velia Maruxie Yufra Picardo, ejecutiva de proyectos de I+D+i de Innóvate Perú del Ministerio de la Producción.

Las exposiciones se realizaron en el auditorio de la Facultad de Educación de la UNMSM.

Conclusiones

El profesor Miguel Inga Arias, moderador de la Mesa, señaló que el Perú necesita un Plan de Desarrollo Nacional de Educación, que, al igual que en Shanghai, evalúe el desarrollo social, las libertades de organización y de comunicación, y permita resolver las necesidades de la sociedad en todos los aspectos.

Una segunda conclusión es la necesidad de contar con un sistema educativo peruano articulado entre la educación básica y la educación superior. “Hay una brecha entre ambas, que, de alguna forma, tratan de cubrirla simplemente para aspectos de accesibilidad, las academias y los centros preuniversitarios", advirtió.

Y una tercera conclusión de la Mesa, es que el problema de la educación no son los recursos económicos, sino la forma cómo se gestionan y administran para poder gestionar más recursos.