Iniciativa tuvo el apoyo del CEMA de la Facultad de Ingeniería Industrial.

Ryde es el nombre de la iniciativa innovadora de dos estudiantes de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), quienes idearon un reciclador inteligente automatizado de envases plásticos, vidrios y metales, que ayudará a reducir la contaminación por residuos sólidos.

Corina Chava Sotelo y Sara Pamela de la Cruz Guinea, estudiantes de la Facultad de Ingeniería Industrial, son las creadoras. Ellas señalaron que este proyecto se encuentra en etapa de prototipo y que —en un futuro— esperan implementarlo en esta cuatricentenaria universidad acorde a la necesidad de tener envases que puedan ser segregados de forma correcta.

Ellas contaron con el apoyo del Centro de Manufactura Avanzada (CEMA) de la citada facultad, que les brindó espacio y apoyo económico, así como el soporte en la parte electrónica y mecánica del prototipo.

El reciclador funciona a través de dos sensores, uno detecta metal y el otro vidrio, a la vez que, si no encuentran dichos materiales, automáticamente lo hacen con el plástico. Tras ello, el envase atraviesa una faja para almacenarlo gracias a unos servomotores que activan unas compuertas y que selecciona de qué material está hecho cada recipiente.

Proyecto fue finalista del programa La Gran Idea.

“En muchas facultades encontramos distintos tachos que separan la basura, pero, a pesar de que esos tachos están, la cultura dentro de la universidad no está muy cimentada; entonces al momento de separar la basura no se hace de la forma correcta”, refirieron las estudiantes sanmarquinas. 

Esta idea nació a inicios de año en el curso de automatización industrial, donde como trabajo final, el ingeniero Ciro Mejía les encomendó desarrollar un prototipo de máquina funcional. Ellas pensaron en un proyecto innovador que resolviera un problema y que generara un impacto en beneficio de la sociedad y el medioambiente.

El objetivo final del proyecto era implementar dos estaciones de reciclado en la Facultad de Ingeniería Industrial, pero indicaron que actualmente falta inversión para lograrlo. “Nos encontramos en pleno proceso de mejora y reducción de costos del proyecto”, manifestaron.

Agregaron que una meta a largo plazo es la de crear una industria donde se reutilicen estos envases y que se introduzcan en la cadena de producción. De ser así, también habría un impacto económico a largo plazo.

La Gran Idea

El proyecto fue finalista del programa La Gran Idea, donde tuvieron que competir con proyectos de varias universidades a nivel nacional. “Fue una experiencia nueva para nosotras. Pudimos conocer proyectos muy buenos. Muchos de los participantes eran egresados y pensamos en un futuro poder presentar mayores creaciones ya con un conocimiento más amplio”, finalizaron.