Las aves diseminadoras generalmente tienen forma de gorrión, con pico corto y grueso.

Los ecosistemas requieren de diversas formas para los procesos de crecimiento o regeneración en entornos naturales. Una de ellas es la dispersión de semillas, a través de aves que se alimentan de frutos y que, por su capacidad de movimiento, son capaces de recorrer grandes distancias trasladando semillas o frutos hasta ambientes muchas veces inaccesibles.

De allí la importancia del estudio sobre las especies dispersoras de semillas y el efecto de su desaparición en las comunidades vegetales que realiza un equipo internacional de científicos, entre ellos los biólogos Letty Salinas y César Arana, de los departamentos de Ornitología y de Ecología, respectivamente, del Museo de Historia Natural de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM), junto a investigadores de Argentina, Brasil y USA.

El equipo de investigadores acaba de publicar en Wiley Online Library un modelo conjunto de especies de frugívora (animales que se alimentan de frutos) y dispersión de semillas con datos de movimiento y forrajeo de comunidades tropicales y templadas de Perú, Brasil, Argentina, Puerto Rico y EE.UU.

Teniendo en cuenta que el mutualismo es una forma de vida en la que dos especies ponen algo de su parte para la sobrevivencia de ambas, los resultados del estudio “Can network metrics predict vulnerability and species roles in bird-dispersed plant communities? Not without behaviour”, muestran que conocer las diferencias de comportamiento entre mutualistas es crítico para mejorar las predicciones de los modelos de red de interacciones.

En la imagen, las redes de interacción de las plantas y las aves frugívoras en las diferentes comunidades estudiadas.

 

De esa manera, con el modelo conjunto se evalúa el efecto de la pérdida de frugívoros en la lluvia de semillas y se comparan sus predicciones con las de los modelos de co-extinción y métricas de redes de interacción estándares.

Cabe explicar que las métricas de redes de interacción se usan ampliamente para inferir los roles de los animales mutualistas y predecir el efecto de la pérdida de estas especies sobre las comunidades vegetales. Sin embargo, su validación empírica es escasa.

Se indica, que los modelos estándar subestiman la pérdida de especies después de la eliminación de los frugívoros altamente vinculados con comportamientos únicos de alimentación.

De acuerdo con los resultados, las métricas de la red informaron sobre los cambios en la cantidad de lluvia de semillas después de la pérdida de frugívoros, pero no los cambios en la composición de especies, los que fueron pronosticados por la diversidad de mutualistas.

Igualmente, las medidas de anidamiento, cercanía e índices de especialización no pueden anticipar los efectos de los reordenamientos en las comunidades de plantas y frugívoros después de la pérdida de especies.

Leer más https://doi.org/10.1111/ele.13439