Trabajos de investigación ayudarán a mejorar los mecanismos de prevención en la Amazonía. Foto: Reuters

El director de la Escuela Profesional de Ingeniería Ambiental, Carlos Del Valle, consideró hoy que el papel de las universidades frente a los incendios forestales que azotan desde hace más de dos semanas a la Amazonía debe centrarse en el control ambiental, monitoreo y en apoyar con planes de prevención en zonas de riesgo.

Explicó que la Academia puede ayudar a prevenir este tipo de desastres que afectan al medio ambiente, mediante trabajos de investigación que fortalezcan el conocimiento sobre actividades que se deben realizar en la Amazonía siguiendo los procedimientos adecuados. 

“Es fundamental que este trabajo no solo lo hagan las universidades, sino que sea en conjunto con gobiernos regionales y locales, que son los que están más cerca de ellos. Inclusive pueden participar las empresas privadas de la zona”, aseveró Del Valle en una entrevista a San Marcos al día.

El especialista sanmarquino señaló que estos incendios se dan todos los años y que se tiene un trabajo de registro que data desde el año 2013. “El problema es que este año, los incendios se han ido incrementando y se están saliendo de control”, agregó.

Consideró que es importante estar cerca de las personas que tienen directa relación con la selva sudamericana, para que sean capacitadas para mejorar las técnicas de cultivo, que –con el viento y la sequedad de la zona- suelen ocasionar accidentalmente pequeños incendios que con el clima pueden llegar a expandirse.

Especialista sanmarquino afirmó que universidades deben trabajar en conjunto con gobiernos locales y regionales. Foto: Reuters

Según últimas informaciones, los incendios que afectan a la Amazonía de Brasil y Bolivia han sido recurrentes desde principios de año y hasta julio habían deforestado cerca de 2 254,8 kilómetros cuadrados, un 27,8% más que en el mismo periodo del año anterior.
“Todos los años, en esta época de sequía, se da. Se tiene monitoreado en el caso de la Amazonía, desde el año 2013. El más grande es el de este año con más de 7000 incendios registrados específicamente”, agregó.

Si bien es una situación recurrente, diversas organizaciones ambientalistas del país brasileño han advertido que no existe ninguna particularidad climatológica que explique el aumento de las cifras este año. La razón –explican- sería debido a la famosa “temporada de queimada” de agricultores de zona.

Esta etapa del año responde a una vieja práctica en la que campesinos queman áreas boscosas para poder extender sus plantaciones.

A pesar que el Centro de Operaciones de Emergencia Regional (COER) de Madre de Dios ha reportado la llegada de una “humareda” a algunas provincias amazónicas de nuestro país, las autoridades pertinentes no han tomado ninguna medida de emergencia, pero la calidad del aire es vigilada constantemente por el Senamhi.