Millones de peruanos tienen que quedarse en casa debido a las medidas adoptadas para frenar el avance del COVID-19. Foto: Perú 21.

Aunque para algunas personas quedarse en casa no significa mayor incomodidad, para otras la situación de confinamiento en el hogar durante varios días puede generar mucho malestar psicológico, así como una sensación constante de incertidumbre y ansiedad.

Por ello, frente a las medidas de cuarentena e inmovilización social obligatoria decretas en el país, para frenar el avance del coronavirus (COVID-19), la Facultad de Psicología de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos (UNMSM) nos brinda las siguientes recomendaciones para afrontar de manera efectiva el malestar psicosocial generado por esta pandemia.

Ten cuidado con la sobreinformación

Estar permanentemente conectados no nos hará estar mejor informados; por el contrario, podría generar mucha ansiedad, aumentar nuestra sensación de riesgo y nerviosismo innecesariamente. Infórmate en un momento concreto del día, elige preferiblemente un solo momento del día, entre la mañana, la tarde o la noche para hacerlo.

La sobreinformación puede producir ansiedad, riesgo y nerviosismo. Foto: W Radio

Evita hablar permanentemente del tema

Procuremos no hablar constantemente sobre esta pandemia. Si lo hacemos, busquemos pruebas de realidad y datos fiables. Conozcamos los hechos y los datos que ofrecen los medios oficiales y científicos como el Ministerio de Salud, la Organización Mundial de la Salud, etc., evitando información e imágenes alarmistas. No alimentemos nuestro miedo ni el de los demás.

Afrontamiento positivo

Debemos centrarnos cognitivamente no en la imposibilidad de salir, sino en que, gracias a nuestro sacrificio personal, estamos haciendo un bien para los demás y la sociedad, algo que es esencial para el bien común. Enfócate en que, aunque es difícil, quedándonos en casa estamos salvando vidas.

Mirar la oportunidad

Recuerda que este momento se pueden convertir en una oportunidad para valorar nuestra salud física, emocional y espiritual, para aprovechar el tiempo para escribir, pintar, tocar el instrumento de tu preferencia, disfrutar de la familia, la buena lectura y, por qué no, tomar decisiones para mejorar nuestro estilo de vida y compartir nuestro bien vivir con los demás.