Real Cédula

Era el año 1548 y por iniciativa de Fray Tomás de San Martín se solicitó fundar una universidad en Lima, en ese entonces, llamada Ciudad de los Reyes, debido al incremento de los estudios superiores por parte de los dominicos, quienes estudiaban Artes y Teología para ejercitar a los antiguos miembros y preparar a los novicios de la Orden. El poderío hispano en el Perú aún no se había consolidado en ese entonces, sin embargo, la iniciativa eclesiástica fue acogida y no solo eso, sino que recibió impulsos por parte del cabildo limeño. Fue así que se nombraron dos procesadores (civil y eclesiástico), los que a término de una gestión determinaron la fundación de la universidad. Este hecho fue refrendado por Real Cédula firmada por el rey Carlos V en la ciudad de Valladolid, el 12 de mayo de 1551, y llevó por nombre, inicialmente, Universidad de Lima. Habían pasado solo 16 años desde la fundación de la ciudad de Lima y ya la Real Cédula confirmaba la fundación de la primera universidad del país y del continente americano. La universidad inició funciones en la sala capitular del Convento del Rosario de la Orden de los Dominicos con la concurrencia de la Real Audiencia presidida por el licenciado Andrés Cianca y el enviado de la Corona D. Cosme Carrillo, primer miembro laico del cuerpo docente.

“Don Carlos, por la Divina Clemencia, Emperador siempre Augusto, Rey de Alemania, Doña Juana su Madre, y el mismo Don Carlos por la gracia de Dios, Reyes de Castilla, de León, de Aragón, de las dos Cicilias, de Jerusalén, de Navarra, de Granada, de Toledo, de Valencia, de Galicia, de Mallorcas, de Sevilla, de Cerdeña, de Córdova, de Córcega, de Murcia, de Jaén, de los Algarves, de Algezira, de Gibraltar, de las Islas Canarias, de las Indias, Islas, é Tierra Firme del Mar Océano, Condes de Flandes, y de Tirol, &. Por quanto Fray Thomas de Sant-Martin de la Orden de Santo Domingo, Provincial de la dicha Orden en las Provincias del Perú, nos ha hecho relación, que en la Ciudad de los Reyes de las dichas Provincias está hecho, y fundado un Monasterio de su Orden en el cual ay buen aparejo para se hazer Estudio General el qual sería muy provechoso en aquella tierra: porque los hijos de los Vecinos de ella, serían doctrinados, y enseñados, y cobrarían abilidad, é nos suplicó fuessemos servidos de tener por bien, que en el dicho Monasterio oviesse el dicho Estudio General con los privilegios, franquezas, y livertades, que ha, y tiene el Estudio y la Universidad de la Ciudad de Salamanca, ó como la nuestra merced fuesse, y nos por el bien y ennoblecimiento de aquella tierra, hemoslo havido por bien por ende por la presente tenemos por bien, y es nuestra merced, y voluntand, que en el dicho Monasterio de Santo Domingo de la Ciudad de los Reyes, por el tiempo que nuestra voluntad fuere, entre tanto se dá orden como esté en otra parte donde más convenga en la dicha Ciudad pueda haver, y aya el dicho Estudio General, el qual tenga, y goze de todos los privilegios, franquezas y excepciones, que tiene, y goza el Estudio de la dicha Ciudad de Salamanca, con tanto q. en lo que toca á la jurisdicción, se guarde, y esté como ahora está, y que la Universidad de el dicho Estudio no execute jurisdicción alguna, é con los que allí se graduaren no gozen la libertad, que el Estudio de Salamanca tiene de no pechar los allí graduados. Y mandamos al nuestro Presidente, y Oydores de la nuestra Audiencia Real de las dichas Provincias del Perú, y otras qualesquier nuestras Justicias de ellas, y de las otras Islas, y Provincias de nuestras Indias, que guarden, y cumplan esta nuestra Carta, y lo en ella contenido, y contra el thenor, y forma parte de ella, ni de lo en ella contenido no vayan, ni passen ni consientan ir, ni passar en tiempo alguno, por alguna manera. Dada en la Villa de Valladolid a doce días del mes de Mayo de mil quinientos cinquenta y un años.”

 

Cedula Real